DON GIOVANNI – Corporación Cultural de Concepción, Concepción. 2012.

“Garantizado entretenimiento mozartiano – Este «Don Giovanni», que Gonzalo Cuadra firma como director escénico, es bastante desfachatado, muy entretenido y casi siempre coherente.”

(El Mercurio, 27 de Agosto de 2012)

“Gonzalo Cuadra, desde una perspectiva amplia e integradora nos presenta este título lírico con bastantes aciertos en la escenificación. La concepción para este “Don Giovanni” – un tanto transgresora, algo light y muy jugada – , resulta entretenida y dinámica. La propuesta ambientada allá por los años 50’ de la centuria pasada corre ágilmente, apoyado por una bien diseñada planta de piso. Ahora bien, el traslado de época podría significar algunas controversias en los más tradicionalistas, no obstante el desarrollo propuesto por Gonzalo Cuadra para este drama jocoso, o tragedia – comedia, es coherente y bien tratado en lo argumental  y sus interrogantes.”

(Punto de Encuentro…, 4 de Septiembre, 2012)

Sonidos promisorios

“Gonzalo Cuadra se roba la película en la obra «Mujeres Coloniales» de la Compañía de Teatro La Calderona. Según el crítico Pedro Labra, este joven tenor chileno despliega en esa pieza la versatilidad de su voz, como poder actoral, y gracia escénica. «Interpreta sones medievales, pero también entona como los dioses conocidos boleros, mejor incluso que el cantante español Rafael».

(El Mercurio, 26 de Diciembre, 2010)

Audiciones con la historia profunda.

La primera parte estuvo a cargo del tenor Gonzalo Cuadra junto a los miembros estables en una demostración de la más grande musicalidad y estilo. En ella se escuchó primero el “Stabat Mater” de Giovanni Felice Sances (1600-1679) -compositor italiano que realizó una importante labor en Viena-, una obra exige de los intérpretes un particular afiatamiento, pues sobre el entramado instrumental se encuentra el casi parlato a cargo del tenor. En ella Gonzalo Cuadra, al igual que las otras obras en que participó, vive intensamente el texto con un sentido dramático que se acerca al manierismo casi sensual del barroco. Tal vez pueda sorprender un poco su gesticulación de brazos y manos, pero es imposible no reconocer su extremo profesionalismo.

Gilberto Ponce (CCA), 2009